lunes, 11 de abril de 2011

Realismo: Corot, Courbet, Milled, Rousseau

Se desarrollo a partir de la mitad del siglo XIX, aproximadamente desde 1848. Su maximo esplandor se produjo en Francia durante esta época.
Aqui se dejan e lado los temas sobrenaturales y mágicos, siendo reemplazados por temas corrientes y la representación de escenas cotidianas. Busca representar el mundo del momento de manera verídica, objetiva e imparcial, dejando de lado la idealización.
Toma un profundo sentido por la naturaleza, interpretándola desde sus frutos hasta el trabajo del hombre sobre ella.
Notamos en este movimiento una claridad en la paleta, con un poco trabajo de claroscuro.



Un destacado artista del realismo es Gustave Courbet (Ornans, Francia, 1819-La-Tour-de-Peilz, Suiza, 1877) Pintor francés. Instalado en París desde 1839, estudió en la Academia suiza la obra de los principales representantes de las escuelas flamenca, veneciana y holandesa de los siglos XVI y XVII. Sin embargo, no alcanzó plenamente su madurez artística hasta que descubrió las obras de Rembrandt en un viaje que realizó a los Países Bajos en el año 1847. Hombre revolucionario y provocador, abrazó la filosofía anarquista de Proudhon, participó en 1871 en la Comuna de París y fue encarcelado durante seis meses, hasta que se refugió en Suiza, hacia 1873. Escandalizó al público con su nueva visión realista en cuadros sobre hechos cotidianos, como en L' après diner a Ornans (1849), El entierro en Ornans (1850) o Los paisanos de Flagey volviendo del campo (1850), puesto que los personajes estan representados con toda su vulgaridad, o con una sensualidad comprometedora.

Courbet estaba obsesionado con la libertad. Él mismo se definía como un espíritu independiente y, por ello, no nos sorprende que prácticamente no haya tenido una solida formación artística, sino que comienza pintando a sus hermanas y otros miembros de la familia.
En aquellos tiempos, en Francia, la pintura histórica era reconocida como la forma más alta de arte, y consiguientemente, eran las favoritas del Salón de París. Pero al reaccionario Courbet le interesaba muy poco este tipo de arte, sino que pensaba que un artista debía trabajar solo desde su propia experiencia. Por ello, en su lienzo trabaja escenas de todos los días, con personajes cotidianos, comunes y hasta vulgares; al igual que sus contemporáneos Daumier o Millet, quienes eran catalogados bajo un nuevo movimiento: el realismo.
Pero este movimiento, como decía Courbet, no significa solo pintar con perfección las líneas y las formas de aquello que se ve, sino que sugiere la observación directa de la realidad de forma espontánea y así, también poder retratar las irregularidades de la naturaleza y la dureza de la existencia humana.

El estudio del pintor, una alegoría real | Gustave Courbet | 1855

El estudio del pintor, una alegoría real, es una composición dividida claramente en dos mitades. En el centro, se encuentra el propio Courbet pintando un paisaje y a sus lados, una mujer desnuda y un niño. A la derecha de la obra, se encuentran admiradores y amigos del artista, gente de clase alta, incluido el poeta Charles Baudelaire (concentrado en un libro a la extrema derecha del cuadro). En contraposición, a la izquierda se encuentran personajes “del otro mundo, de la vida trivial, de la miseria, pobreza…”, según afirma el propio Courbet en una carta, representado por una prostituta, un sacerdote, una prostituta, mercaderes, etc.
Courbet mismo habitaba los dos mundos al mismo tiempo: mientras se relacionaba con las personas de clase baja para pintar sus obras, aquellos que las admiraban y pagaban por ellas era los otros, los de clase alta. ¿Pero no ocurría lo mismo con todos los realistas de su época? Evidentemente sí. Pero fue Courbet quien lo plasmó en el lienzo de modo autobiográfico.






Fuente: http://www.biografiasyvidas.com/biografia/c/courbet.htm
http://deplatayexacto.wordpress.com/2010/10/22/el-estudio-del-pintor-una-alegoria-real-gustave-courbet-1855/

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